Fraudes de agentes y compañías de seguro
La gran mayoría de los agentes y compañías de seguro son éticos, honestos y de confianza. Pero sí existen agentes deshonestos y compañías de seguro ficticias, y lo pueden desvalijar.
Los fraudes
El precio que paga
Defiéndase
Los fraudes
Tenga cuidado de las siguientes estafas…
Robo de primas. La agencia se roba
sus primas en lugar de enviárselas a la compañía
de seguro. Los agentes deshonestos hacen lo mismo tal vez para respaldar
su empresa, satisfacer una adicción a la droga o al juego,
o para comprar artículos de lujo, como autos o alhajas. A
veces, es el personal de la misma compañía de seguro
que saquea a la empresa y le provoca la quiebra.
Venta de seguro ficticio. Un agente o representante
le vende un seguro ficticio de una compañía que no
existe. O el agente le vende cobertura falsa utilizando el nombre
de una empresa verdadera, o parecido al de una empresa legítima.
Le pueden entregar una póliza de aspecto oficial o una prueba
de seguro sin valor alguno. Y si sufre una pérdida y no tiene
una póliza verdadera que le pague la reclamación podría
perder miles de dólares.
Venta de cobertura innecesaria. Tal vez la cobertura
es real, aunque cara e innecesaria, y la póliza que usted
tiene ya cubre ese riesgo. Tres ejemplos:
- Revoltura: Agentes deshonestos lo convencen de que use el valor acumulado en su póliza de vida entera para comprar otra “mejor” aunque la actual es totalmente adecuada. El agente recibe una linda comisión pero usted tiene que comenzar otra vez a acumular valor en efectivo.
- Desliz: Usted no la solicitó, pero el agente o la compañía de seguro le agrega cobertura adicional por la que fácilmente tendrá que pagar $100 ó $200 más en sus primas. El agente le dice de forma agradable que forma parte de un “paquete” o simplemente no le informa sobre la cobertura. Tres de las pólizas que los agentes deshonestos a veces le venden a los tenedores incautos son: asociación a clubes de auto, seguro por muerte accidental y seguro de vida con renovación garantizada.
- Torcedura: El agente lo podría animar a cambiar prematuramente de póliza “torciendo” la verdad sobre las desventajas de hacerlo. Si usted sufre de alguna enfermedad, lesión u otro problema de salud, por ejemplo, ¿esa nueva póliza médica “de costo accesible” se rehusará a cubrirlo por ser ésta una enfermedad preexistente?
Inversiones sin valor. Le podrían invitar a invertir en un instrumento tipo seguro. Uno de estos es el llamado viaticals, inversión en seguros de vida de personas enfermas o con enfermedades terminales. Estas pueden ser inversiones legítimas pero también pueden ser trampas o engaños. Otra estafa es la inversión en pagarés supuestamente respaldados por seguros que, según le promete el agente, le van a redituar ganancias rápidas, altas y seguras. Con frecuencia, los pagarés no existen y son sólo una estafa para robarle dinero.
El precio que paga
- Cuando presenta una reclamación podría no tener seguro, lo que podría costarle miles de dólares o hasta los ahorros de toda la vida.
- Podría pagar miles de dólares más por pólizas innecesarias o sin valor.
Defiéndase
Antes de comprar, es prudente tomar los siguientes pasos…
- Verifique que el agente y la compañía tengan licencia en su estado. Tenga especial cuidado si no reconoce el nombre de la empresa. Oprima aquí para comunicarse con el departamento de seguro que emite licencias en su estado.
- Llame al Better Business Bureau o a la agencia de asistencia al consumidor local para averiguar si se han presentado quejas contra el agente. Oprima aquí para investigar cuántas quejas se presentaron en su estado contra cierta compañía de seguro.
- Retírese si el agente le ofrece cobertura por un precio que es entre 30 a 50 por ciento menor al de la competencia. Compare y averigüe la gama normal de precios.
- Siempre pague las primas con cheque o giro postal. En la mayoría de los casos, debe hacerse pagadero a la compañía de seguro y no al agente o a la agencia. Obtenga un recibo y saque fotocopias del cheque o giro postal para sus registros.
- Píenselo dos veces si el agente insiste en que le pague en efectivo o trata de venderle cobertura en lugares raros como en un restaurante o bar.
- Desconfíe si su agente le envía una factura por cuotas de las primas después del primer pago. Por lo general, es la compañía de seguro o financiera de primas la que maneja las facturas.
- No compre seguro hasta que todos los documentos estén completos, y usted comprenda bien lo que cubre y lo que cuesta cada cobertura. Su agente debe explicarle claramente todo.
- Tenga cuidado si el agente o el representante de la compañía parece evasivo o no puede contestarle sus preguntas, o trata de venderle seguro sin “molestar” a su familia con los detalles.
- Nunca firme un formulario de seguro en blanco ni le otorgue poder a su agente para firmar una solicitud de seguro o comprar cobertura a nombre de usted.
- Obtenga una copia de cada formulario que firme. Si las primas son financiadas, debe solicitar que el agente le entregue documentos con la descripción exacta de lo que paga por cada cuota y lo que cubre el pago.
- Tenga cuidado si la oferta hace hincapié en la entrega y el uso de valores en efectivo de seguros de vida anteriores para comprar pólizas nuevas de mayor valor.
- Comuníquese con la compañía si no recibe la póliza dentro de los 60 días de haber enviado la solicitud.
- Pida una segunda opinión si el agente trata de venderle cobertura nueva y más cara a pesar de tener ya un seguro vigente. Hable con su asesor financiero o con otro agente. Hágale preguntas directas al agente que le vendió la póliza y pídale las respuestas por escrito. ¿Por qué necesita usted esta cobertura? ¿Qué beneficios tiene? ¿Exactamente qué cubre? ¿Cuánto costará?
- Conozca lo que cubre y no cubre su póliza actual. Solicite una explicación detallada en lenguaje sencillo de su agente o aseguradora. Haga preguntas directas si tiene alguna duda sobre lo que contiene la póliza.
- Verifique que la aseguradora esté bien de salud financiera y pueda pagar las reclamaciones, en especial si el nombre es desconocido. Comuníquese con A.M. Best o Moody’s para verificar el estado financiero de la empresa. Llame al departamento de seguro del estado para verificar que tenga licencia en su estado.


